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(Para mis antiguos estudiantes de 7mo. curso del Albergue Infantil de Moca)
Como abogada, constantemente me veo sometida a los chistes (la mayoría de muy mal gusto) de personas que catalogan a los abogados como verdaderas arpías que sólo intentan engañar.
Parte de esa fama viene dada por la actitud de muchos colegas a los que sólo les importa ganar dinero, aún en perjuicio de su propio cliente. Esto es reforzado por la opinión de la parte contraria en un proceso, la que normalmente siempre ve de mala manera al abogado de su contrincante, porque éste es quien da la cara en los tribunales y mesas de negociación.
Sin embargo, se olvida que el abogado es un simple representante de los intereses de su cliente, que, -con ciertas excepciones,- no tiene ningún interés personal en el proceso. Lo único que busca es que el pleito culmine de la mejor manera posible, a favor de aquel que lo contrató.
Por eso, cuando usted se dirija donde su abogado, no lo vea como su enemigo. Al contrario, sea un libro abierto y vaya con la verdad. Esa es la única forma en que él podrá ayudarlo y culminar su caso exitosamente. Y cuando se trate del abogado contrario, no lo juzgue a él, porque simplemente está haciendo su trabajo de la mejor manera posible.
Yo por mi parte, a pesar de todos esos chistecitos que les digo, me siento plenamente feliz con la elección que hice al estudiar Derecho.
Sí, tenemos que cobrar porque de eso vivimos, pero más que eso, es muy satisfactorio saber que colaboramos para que a alguien se le respeten sus derechos y para que la sociedad en que vivimos sea cada vez más justa.
Y créanme, no hay nada mejor que hacer día a día lo que a uno le da felicidad.
7 comentarios:
Eso si es verdad!!!!!!!! felicidades abogada!!!!!
Exitos, eres un ejemplo de que todo en la vida se puede lograr.
MUY BIEN ESO QUE ESCRIBES DEFENDIENDO LOS ABOGADO, PERO DATE CUENTA QUE NO TODOS VEN ESA PROFESIÓN COMO TU. MUCHOS SON LADRONES CON ANILLO, SON ABUSADORES COBRANDO, SE GANAN MAS DE LO QUE EL CLIENTE PUEDE PAGAR, BUSCAN LA MANERA DE ROBARLE AL MAS PENDEJO CON DEMANDAS INFUNDADAS A PERSONAS RICAS QUE QUIZÁS NO TIENEN NADA QUE VER CON EL CASO SOLO A VER SI PEGAN. Y ESO, SI ES DE TIERRA EL ASUNTO SE QUEDAN CASI CON LA MITAD SI GANAN Y EL DUEÑO SE TIENE QUE CONFORMAR CON LO QUE GANA.
Att. Josefina Alvarado (Fifi)
Primero que nada quiero extender mis mas apreciadas felicitaciones a mi colega y amiga la Lic. Natachu Domínguez Alvarado, que se gradúa mañana de una Maestría en Derecho de las Obligaciones, ejemplo para todo el país de lo que es una profesional joven, dispuesta a lograr todo lo que se propone, con un temple admirable y digna de cualquier otro merito que se pueda ocurrir.
En cuanto a tu Art. Recuerdo ese tiempo en que eras profesora de unos estudiantes muy curiosos del 8vo de la primaria del Albergue estudiantil de Moca mi patria chica, eras ya toda una Maestra, porque debemos recordad que los profesores se forjan lo de maestro se nace, tienes todas las cualidades tanto técnicas como profesionales para desempeñarte como docente en cualquier instancia del país y tal vez sin pretender exagerar porque no también fuera del país.
En cuanto al tan comentado tema de la profesión del abogado que nos puede quedar por decir, existen libros de todo al respeto desde libros de Ética Profesional hasta Chistes tanto cómicos como pasados de contento, pienso que un buen abogado tal cual como lo aporta nuestra redactora en cuestión DEFIENDE INTRESES, que muchas veces la balanza se incline de un lado mas que de otro dependerá de la interpretación que el juez entienda se debe aplicar.
Precisamente ese es nuestro trabajo ponerle el mayor empeño a los intereses de nuestro cliente sin alterar el orden público, lo único creo es que a veces debemos saber medir situaciones y ver cuando la balanza se incline demasiado a lo injusto hacernos a un lado no dejarnos llevar por los honorarios porque no todo el dinero se debe tomar sin dejar a un lado la difícil situación por la cual atravesamos todos.
Primero que nada quiero extender mis mas apreciadas felicitaciones a mi colega y amiga la Lic. Natachu Domínguez Alvarado, que se gradúa mañana de una Maestría en Derecho de las Obligaciones, ejemplo para todo el país de lo que es una profesional joven, dispuesta a lograr todo lo que se propone, con un temple admirable y digna de cualquier otro merito que se pueda ocurrir.
En cuanto a tu Art. Recuerdo ese tiempo en que eras profesora de unos estudiantes muy curiosos del 8vo de la primaria del Albergue estudiantil de Moca mi patria chica, eras ya toda una Maestra, porque debemos recordad que los profesores se forjan lo de maestro se nace, tienes todas las cualidades tanto técnicas como profesionales para desempeñarte como docente en cualquier instancia del país y tal vez sin pretender exagerar porque no también fuera del país.
En cuanto al tan comentado tema de la profesión del abogado que nos puede quedar por decir, existen libros de todo al respeto desde libros de Ética Profesional hasta Chistes tanto cómicos como pasados de contento, pienso que un buen abogado tal cual como lo aporta nuestra redactora en cuestión DEFIENDE INTRESES, que muchas veces la balanza se incline de un lado mas que de otro dependerá de la interpretación que el juez entienda se debe aplicar.
Precisamente ese es nuestro trabajo ponerle el mayor empeño a los intereses de nuestro cliente sin alterar el orden público, lo único creo es que a veces debemos saber medir situaciones y ver cuando la balanza se incline demasiado a lo injusto hacernos a un lado no dejarnos llevar por los honorarios porque no todo el dinero se debe tomar sin dejar a un lado la difícil situación por la cual atravesamos todos.
Es cierto lo que dices. Somos simples intermediarios! Lamentablemente muchas personas no lo ven asi y asumen un rencor personal en contra de nosotros. En otros casos, es cierto que hay abogados que solo le quieren cobrar al cliente pero no hacer el trabajo. Considero que tanto nosotros los abogados serios como el Colegio de Abogados debe luchar contra esos abogados corruptos que nos dan esa mala fama. Solo asi podremos limpiar el nombre de nuestra profesion que tanto adoramos.
Att.
Brigitte Stuckmann
Estimada Colega, luego de saludarle, tengo a bien informarle que estoy totalmente de acuerdo con usted. Si bien es cierto que nosotros los “Picapleitus Urbanis” vivimos como los viralatas (en constante opresión y zozobra), no es menos cierto que nuestra labor, al margen de la remuneración (que es otro expediente: cobrarle al cliente y corretearlo por medio planeta), la hacemos como un servicio social y es absolutamente necesaria para el desarrollo de la sociedad (o al menos eso aseguramos nosotros). Como abogado, tengo algo más de una década de ejercicio. Y, dejando a un lado la jocosidad que me caracteriza, siempre he creído que nuestra profesión es un honor y un privilegio. Somos algo así como Gladiadores de la Justicia... salvo que no nos dejan entrar armados a los tribunales (aunque siempre tendremos alguno que otro zapato a la mano).
En fin, mi distinguida colega, he llegado hasta usted por pura casualidad. Pero es bueno ver que alguien se preocupe por las problemáticas de nuestra profesión. En lo personal, yo no lo hago (escribir sobre Derecho en mi blog), prefiero ayudar a las personas de otras maneras y divertirme en el camino. Una sonrisa abre más puertas que un grupo de llaves, de ahí que me gusta más apreciar las sutilezas de la vida, que el ejercicio de mi profesión... al fin y al cabo, con el paso de los años uno aprende a ver lo gracioso aun en el trágico ejercicio diario de nuestra profesión.
Mis mejores deseos a usted en su desarrollo profesional.
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