
Dicha obra recrea un momento en París, del 28 de julio de 1830, mientras ocurría una revolución popular contra Carlos X, por haber suprimido el Parlamento por decreto y pretender restringir la libertad de prensa. En ese momento, los diarios Le National, Le Globe y Le Temps publicaron un llamado en que decían: El régimen legal ha sido interrumpido, el de la fuerza ha comenzado. En la situación en que nos encontramos, la obediencia deja de ser un deber.
En el cuadro, Delacroix pinta la figura de la libertad como guía que dirige al pueblo. La obra contiene demasiados detalles como para referirme a ellos en este espacio. Su mensaje es enorme, motivador y llama a la reflexión. En ella se inspira la Estatua de la Libertad de New York y hasta el CD de Coldplay Viva la vida or Death and all his friends.
Al parecer necesitamos tanto de la libertad, que se prefiere morir antes de no tenerla. Es lo que refleja la imagen del moribundo que se abraza a ella, que no lamenta su muerte cercana por haber luchado en su nombre. Give me liberty or give me death, decía Patrick Henry en la Convención de Virginia de 1775.
Pero cuántos malestares nos trae la libertad cuando se carece de educación. Cuántos malestares trae cuando se la define como el hacer lo que se quiera, el prohibido prohibir.
Me pongo a observar la situación en que nos encontramos hoy en día y pienso en aquellos egocéntricos que no tienen respeto por la libertad de los demás, los conductores que convierten carriles de dos en tres, los que siempre se quieren colar en las filas, las empresas que pretenden que el Estado no se involucre en sus relaciones con los consumidores y no les prohíba dominar el mercado, los periodistas que creen que tienen derecho a desinformar, las canciones perversas que se transmiten en la radio, el escándalo que hacen los colmadones y las compañías constructoras cerca de nuestras casas, los niños a los que sus padres permiten consumir bebidas alcohólicas, los parqueadores que se adueñan de los espacios y a los que hay que pagarles para que no te rayen el vehículo...
¡Cuánto se ha luchado por la libertad y qué pesada se nos ha hecho!...
1 comentarios:
Lic. como siempre sus artículos traen informaciones que enriquecen los pensamientos de cualquier lector sin importar la carrera en la que se desenvuelva, en el artículo en cuestión desde la imagen usted hace referencia a la historia universal, la cultura y el arte, así como de la política, y tal cual usted muy bien nos relata de esa obra se puede desprender un sinnúmero de reflexiones que le tomaría por lo menos dedicarle 2 - 3 artículos para abarcarlas.
En fin me gusto mucho, aunque para mi entender ya al final todo lo que usted muy bien resalta en cuanto a lo que es el diario vivir del Dominicano con el desenfreno en las calles y las personas que se ganan la vida parqueando vehículos y los menores que consumen alcohol para mi eso no es falta de libertad, para mi eso es libertinaje y esta sujeto a muchísimas situaciones en la que en nuestra media isla hace falta que es en mi parecer la Educación ya que un pueblo mejor educado disminuye en gran escala lo que a mi entender seria el libertinaje en que estamos sumergidos, gracias mil por su interesante artículo felicidades!!!
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